Lo que hoy escribo es algo que ya ocurrió y la mayoría sabéis, durante la primera semana de este año 2011, justo después de un viaje con Rafa a Andorra, y es que después de poco más de cinco años y medio de estar junto a Sara, compartiendo buenos y no tan buenos momentos, cosa que nunca me cansaré de agradecer, finalmente ambos decidimos por mutuo acuerdo que preferíamos hacer nuestra vida cada uno por su lado, sin dejar de ser buenos amigos. Atrás han quedado viajes que recordaré siempre con especial cariño por la intensidad en que fueron vividos, o grandes proyectos personales que se cumplieron y que nunca serán olvidados.
Como digo, han sido más de 36 fantásticos meses en los que por mi parte he aprendido entre otras cosas lo que es querer y ser querido, pero tras los cuales inevitablemente deben llegar cambios al día a día de nuestras vidas. Tal y como escribo en el título de este post, año nuevo vida nueva, y como primera tarea, está la reflexión de lo que se ha hecho bien y mal durante todo este tiempo pasado, para intentar mejorar lo bueno y no volver a caer en los mismos errores.
Como segunda tarea, y no menos importante, volver a plantearse la vida y el futuro, quizá de una forma diferente a como estaba yendo hasta finales de 2010. Y con esto me refiero a volver a dedicar tiempo y esfuerzo a cosas que antes no lo tenían. Volver a retomar proyectos que estaban en el cajón, como terminar de una vez la carrera, esa que he tenido tanto tiempo atravesada por dedicarle demasiado tiempo al trabajo y poco a los estudios.
No me cabe ninguna duda que este 2011 para mí será un año muy importante, en el que como hace todo el mundo en fechas señaladas o que considera importantes, tengo ya depositadas unas ilusiones y unas metas, que ahora mismo para mí giran en torno a lo que he dicho antes, que son los estudios y sobre todo el ámbito profesional.
Dicen que donde se cierra una puerta se abre otra, y que en río revuelto, ganancia de pescadores, así que estoy dispuesto a aprovechar al máximo las oportunidades que ahora se abran ante mí, en todos los aspectos de la vida, y sin tener miedo a tomar decisiones arriesgadas pero sobre todo importantes, por lo que después de haber estado al menos desde mediados del año pasado sin motivación en mi trabajo, por las actitudes de algunos compañeros y las causas económicas que la mayoría conocéis, tengo claro que la dedicación que durante estos últimos 8 años largos he dedicado a mi empresa ya no tiene sentido alguno, por lo que para mí ha llegado el momento de decir adiós, It’s time to say Goodbye como cantaba Andrea Bocelli, y de buscar otras metas que sean capaces de saciar mi ambición y de crecer profesionalmente.
Y volviendo al dicho de que donde se cierra una puerta se cierra otra, a mitad de enero pude leer que las mayores empresas de Internet y de móviles quieren revolucionar el comercio este año 2011 mediante la introducción de la tecnología de tarjetas sin contacto para pagos desde un dispositivo móvil, es decir, desarrollar la idea que desde 2008 tenía yo mismo en el cajón como pendiente. Empresas del calibre de Google, Apple, Nokia o RIM (Blackberry) andan buscando expertos en tecnologías NFC, (Google, Apple, Nokia o RIM (Blackberry)) es decir, exactamente lo que he estado haciendo durante que empecé a trabajar en mi actual empresa. Por timing, lo considero una oportunidad once in a lifetime, y como tal, no puedo quedarme de brazos cruzados viéndolas pasar, y ya he iniciado el proceso para conseguir lo que sería mi sueño, trabajar en I+D en una empresa tecnológicamente puntera, desarrollando allí mi propia idea.
Y para acabar, tal y como he leído hoy referido a un tweet de Paulo Coelho en el blog del español Bernardo Hernández, director de marketing mundial de Google, las tres razones que más sueños destruyen son la excusa de la falta de tiempo, el confort de la prudencia y el sosiego de las tardes de domingo, es decir, o dicho de otro modo, la aplicación de la Segunda Ley de la Termodinámica, también conocida como la ley del mínimo esfuerzo. Pues esta vez, para mí es el momento de demostrar que cuando quiero algo lo consigo, así que si el proyecto sale adelante, estáis todos invitados. Y sin más me despido, escuchando de fondo la maravillosa Cavatina de Stanley Myers.
VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)